Pereira, 19 de diciembre de 2023
Como “muy crítica” calificó el gerente del Hospital Universitario San Jorge de Pereira, Javier Alejandro Gaviria Murillo, la situación que está viviendo la red de hospitales públicos en Risaralda a raíz del incumplimiento en los pagos por parte de la EPS Asmet Salud, la cual se puede agravar con el paso del tiempo.
Así lo indicó en rueda de prensa en la cual se dio a conocer el fuerte impacto que la falta de pago por parte de esta EPS está causando entre los hospitales públicos, mientras que las instituciones del sector privado ya le han cerrado las puertas por las mismas razones. A la reunión con los medios de comunicación asistieron la presidenta de la Asociación de Hospitales de Risaralda, Olga Lucía Zuluaga; el delegado territorial del Ministerio del Trabajo, Bernardo Jaramillo, y el gerente del hospital de Quinchía.
En el caso del Hospital San Jorge, Asmet Salud adeuda a la fecha alrededor de $13.000 millones, de los cuales se espera que en el curso de los próximos días efectúe un pago por $5.500 millones tal como estaba convenido de manera previa. Este incumplimiento, anotó Gaviria Murillo, ha obligado al recorte de algunos servicios de salud, tales como los de hemodinamia, ayudas diagnósticas y las cirugías de alto costo, así como al retraso en los pagos a proveedores.
De no de lograrse hacer efectivo dicho pago, el hospital se vería obligado a efectuar mayores recortes en los servicios de salud que presta a los usuarios, así como también en el proceso de contratación de médicos especialistas y otros profesionales necesarios para garantizar una oportuna y eficaz atención en salud a centenares de usuarios. El recorte de servicios por falta de recursos para contratar, como es obvio, afectará no solo a los afiliados a Asmet Salud sino también a los usuarios de las demás EPS que tienen contratos con el principal centro de salud de la región.
En Risaralda se ubica alrededor del 50% del total de afiliados a Asmet Salud, EPS a la cual en días recientes el departamento de Caldas debió cerrarles las puertas debido a las dificultades financieras que estaba causando a los hospitales públicos la falta de pago oportuno. Para el caso de nuestro departamento, la situación de algunos de los centros asistenciales de la red pública es muy dramática, dado su alta dependencia de dichos ingresos. Por ejemplo, las finanzas del hospital de Belén de Umbría dependen en un 60 a un 70% de los giros de Asmet Salud y en los casos de La Celia y Quinchía esa dependencia oscila entre un 40 y un 50%.
“De no contar con el pago de estas obligaciones, a partir del 2 de enero será necesario replantear la situación y el funcionamiento no solo del hospital San Jorge sino de los demás hospitales públicos de Risaralda”, anotó Gaviria Murillo.
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