Pereira, 21 de octubre de 2024.
Luis María Rincón, un hombre de 79 años, llegó por sus propios medios al Hospital Universitario San Jorge de Pereira atendiendo la orden de un médico quien le había detectado un grave problema cardíaco y lo remitió a la sección Urgencias.
Lo que no sabía el paciente era la gravedad de la patología que estaba padeciendo y la cual demandaba una inmediata intervención quirúrgica y el implante de un marcapasos para que pudiera seguir viviendo. “De vez en cuando sentía como una picadita en el corazón, pero después de verme el médico y ordenar que me atendieran por Urgencias, inclusive me vine solo, porque no sentía nada. Además, yo vivo solo”, afirma Luis María quien reconoce que no sabía la magnitud del problema de salud que estaba padeciendo.
Al llegar al Hospital San Jorge y cuando le fueron practicados los procedimientos de rigor, se puso en evidencia la gravedad de su situación. “Don Luis María llegó con un bloqueo auricoventricular de tercer grado, es una condición patológica donde el corazón pierde su conducción cardíaca, pierde el ritmo propio y necesita una terapia eléctrica que se hace a través de un marcapasos”, explicó el doctor Juan Felipe Montenegro, coordinador médico de la Unidad de Cuidados Intensivos, UCI. A esto se agrega el hecho de que el paciente no solo tenía antecedentes de hipertensión arterial e insuficiencia venosa, sino también de tabaquismo y alcoholismo crónico.
En el centro asistencial se le realizó un cateterismo, se descartó que tuviera un componente de enfermedad coronaria y finalmente se le implantó un marcapasos bicameral, lo que facilita que el corazón vuelva a funcionar con un ritmo normal y se salve la vida del paciente.
La médica Sofía Rivas confirmó que el electrocardiograma realizado al paciente permitió detectar que su corazón no funcionaba adecuadamente debido a un bloqueo de tercer grado, lo que hacía necesario el implante del marcapasos definitivo para salvarle la vida.
En el momento Luis María está en condición estable, asintomático, sus variables hemodinámicas son estables y se dispuso su traslado a piso para el posterior egreso a su domicilio, señaló el doctor Montenegro, coordinador médico de UCI.
“Yo me encomiendo mucho a Dios que me saque adelante. Fue una ayuda muy especial, así me sacaron adelante gracias a Dios. Me siento muy contento y feliz de haber pasado esa prueba, gracias al Todo Poderoso. Dio gracias a Dios, al equipo médico, a los cirujanos, a las enfermeras, a los camilleros y a todos por haberme sacado adelante, al hospital que es un hospital excelente, muy bueno, todo el equipo de trabajo son un gran equipo”, afirmó Luis María quien se repone en su lecho.
La intervención de Luis María, quien gracias al Hospital San Jorge tiene una nueva oportunidad sobre la tierra, hace parte de un total de 11.006 cirugías que se han realizado en el Hospital Universitario San Jorge de Pereira, entre enero y septiembre del presente año, anotó el gerente de la institución, Javier Alejandro Gaviria Murillo.
Estas cifras corresponden a un promedio de 1.222 operaciones al mes en los 22 tipos de cirugías que se practican en los ocho quirófanos del San Jorge, el cual cuenta con un portafolio de 50 especialidades y subespecialidades médicas. De ese total, entre enero y septiembre de este año se han practicado 52 cirugías cardiovasculares y otras cinco por Urgencias.